A veces se confirma la sabiduría del refranero: "En casa de herrero, cuchillo de palo". En uno de los despachos del pasillo que recorro todas las mañanas, el de la Cátedra Félix Huarte, se viene cociendo desde hace meses un congreso sobre la pintura de William Congdon y el expresionismo abstracto. Y yo apenas me entero hoy. Al menos no he llegado al humo de las velas, y -por si a alguno de los que pasa por aquí le interesa-, paso la voz.
lunes, 26 de marzo de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cocinando
Hoy he querido caramelizar unas nueces y se han quemado. Cada vez me gusta más la cocina, sobre todo porque allí no hay engaño posible. Cada...
-
He querido comenzar con la iconología de la Prudencia. Durante mucho tiempo, se usaron iconos y alegorías de manera didáctica para recor...
-
Creo recordar que era febrero. Llegaban a casa de mi abuela uno o dos cajones de madera llenos de mangos. Había una leyenda negra alrededor ...
-
Preparaba el plan de trabajo del día y empecé a echar una ojeada a A utorretrato en espejo convexo , de John Ashbery. Pensaba dejarlo para e...

No hay comentarios:
Publicar un comentario