Como dice un sabio profesor que conozco, la historia de nuestra vida se podría escribir aunando los tramos que hemos andado junto a otros, formando parte de su historia, para bien o para mal. Pero esa historia sólo la podremos ver, con toda su significación, al final de la Historia, en esa gran sala de cine que será el Juicio Universal.
Allí encontrarán respuesta todos los interrogantes que inquietaban a Wislawa Szymborska, y como a ella, a todo ser humano que tenga un corazón latiendo en el pecho. Es un consuelo que, para las elecciones más importantes de nuestra petite histoire, no haga ninguna falta esperar al próximo año bisiesto.
ABC
Ya nunca sabré
qué pensaba de mí A.
Si B. llegó a perdonarme de verdad.
Por qué C. aparentaba que no pasaba nada.
Qué papel jugó D. en el silencio de E.
Qué esperaba F., si es que esperaba.
Qué aparentaba G., a pesar de estar segura.
Qué quería ocultar H.
Qué quería añadir I.
Si el hecho de que yo estuviera a su lado
tuvo alguna importancia
para J. para K y para el resto del alfabeto.
W. Szymborska, Dos puntos, Ed. Igitur, 2007.